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Psalms
Deuteronomy 34:9-9 | Index | Psalms 105:16-45

Salmos 78

12. Delante de sus padres hizo maravillas en la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
13. Rompió el mar, y los hizo pasar; e hizo estar las aguas como en un montón.
14. Y los llevó con nube de día, y toda la noche con resplandor de fuego.
15. Hendió las peñas en el desierto; y les dio a beber de abismos grandes;
16. y sacó de la peña corrientes, e hizo descender aguas como ríos.
17. Pero aun tornaron a pecar contra él, enojando al Altísimo en la soledad.
18. Y tentaron a Dios en su corazón, pidiendo comida al gusto de su alma.
19. Y hablaron contra Dios, diciendo: ¿Podrá Dios ponernos mesa en el desierto?
20. He aquí ha herido la peña, y corrieron aguas, y arroyos salieron ondeando: ¿Podrá también dar pan? ¿Aparejará carne a su pueblo?
21. Por tanto oyó el SEÑOR, y se enojó; se encendió el fuego contra Jacob, y el furor subió también contra Israel;
22. por cuanto no habían creído a Dios, ni habían confiado de su salud.
23. Y mandó a las nubes de arriba, y abrió las puertas de los cielos
24. e hizo llover sobre ellos maná para comer, y les dio trigo de los cielos.
25. Pan de nobles comió el hombre; les envió comida hasta saciarles.
26. Movió el solano en el cielo, y trajo con su fortaleza el austro
27. e hizo llover sobre ellos carne como polvo, y aves de alas como arena del mar.
28. Y las hizo caer en medio de su campamento, alrededor de sus tiendas.
29. Y comieron, y se saciaron bien; les cumplió pues su deseo.
30. No habían quitado de sí su deseo, aun estaba su vianda en su boca
31. cuando vino sobre ellos el furor de Dios, y mató los más robustos de ellos, y derribó los escogidos de Israel.
32. Con todo esto pecaron aún, y no dieron crédito a sus maravillas.
33. Consumió por tanto sus días en vanidad, y sus años en tribulación.
34. Si los mataba, entonces le buscaban; y se convertían, y buscaban a Dios de mañana.
35. Y se acordaban que Dios era su refugio, y el Dios Alto su redentor.
36. Mas le lisonjeaban con su boca, y con su lengua le mentían
37. pues sus corazones no eran rectos con él, ni estuvieron firmes en su pacto.
38. Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruyó; y abundó su misericordia para apartar su ira, y no despertó toda su ira.
39. Y se acordó que eran carne; soplo que va y no vuelve.
40. ¡Cuántas veces lo ensañaron en el desierto, lo enojaron en la soledad!
41. Y volvían, y tentaban a Dios, y ponían límite al Santo de Israel.
42. No se acordaron de su mano, del día que los redimió de angustia;
43. cuando puso en Egipto sus señales, y sus maravillas en el campo de Zoán;
44. y volvió sus ríos en sangre, y sus corrientes para que no bebiesen.
45. Envió entre ellos enjambres de moscas que los comían, y ranas que los destruyeron.
46. Dio también al pulgón sus frutos, y sus trabajos a la langosta.
47. Sus viñas destruyó con granizo, y sus higuerales con piedra;
48. y entregó al pedrisco sus bestias, y al fuego sus ganados.
49. Envió sobre ellos el furor de su saña; ira, enojo, angustia, y ángeles malos.
50. Dispuso el camino a su furor; no eximió la vida de ellos de la muerte, sino que entregó su vida a la mortandad.
51. E hirió a todo primogénito en Egipto, las primicias de las fuerzas en las tiendas de Cam.
52. Hizo salir a su pueblo como ovejas, y los llevó por el desierto, como un rebaño.
53. Y los pastoreó con seguridad, que no tuvieron miedo; y el mar cubrió a sus enemigos.
54. Los metió después en los términos de su santidad, en este monte que ganó su mano derecha.
55. Y echó los gentiles de delante de ellos, y les repartió una herencia con cuerdas; e hizo habitar en sus moradas a las tribus de Israel.
56. Mas tentaron y enojaron al Dios Altísimo, y no guardaron sus testimonios;
57. sino que se volvieron, y se rebelaron como sus padres; se volvieron como arco engañoso.
58. Y le enojaron con sus lugares altos, y le provocaron a celo con sus esculturas.
59. Lo oyó Dios, y se enojó, y en gran manera aborreció a Israel.
60. Por esta causa dejó el tabernáculo de Silo, la tienda en que habitó entre los hombres;
61. y dio en cautividad su fortaleza, y su gloria en mano del enemigo.
62. Entregó también su pueblo a cuchillo, y se airó contra su heredad.
63. El fuego devoró sus jóvenes, y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
64. Sus sacerdotes cayeron a cuchillo, y sus viudas no se lamentaron.
65. Entonces despertó el Señor a la manera del que ha dormido, como un valiente que grita a causa del vino:
66. e hirió a sus enemigos en las partes posteriores; les dio perpetua afrenta.