Reader Bookmarks

Mark
Matthew 27:35-44 | Index | John 19:18-27

Marcos 15

24. Y cuando le hubieron crucificado, repartieron sus vestidos echando suertes sobre ellos, qué llevaría cada uno.
25. Y era la hora de las tres cuando le crucificaron.
26. Y el título escrito de su causa era: EL REY DE LOS JUDIOS.
27. Y crucificaron con él dos ladrones, uno a su mano derecha, y el otro a su mano izquierda.
28. Y se cumplió la Escritura, que dice: Y con los inicuos fue contado.
29. Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! Tú que derribas el Templo de Dios, y en tres días lo edificas
30. sálvate a ti mismo, y desciende de la cruz.
31. Y de esta manera también los príncipes de los sacerdotes escarneciendo, decían unos a otros, con los escribas: A otros salvó, a sí mismo no se puede salvar.
32. El Cristo, Rey de Israel, descienda ahora de la cruz, para que veamos y creamos. También los que estaban crucificados con él le denostaban.
33. Y cuando vino la hora sexta, fueron hechas tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena.
34. Y a la hora novena, exclamó Jesús a gran voz, diciendo: Eloi, Eloi, ¿lama sabactani? Que declarado, quiere decir: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
35. Y oyéndole unos de los que estaban allí, decían: He aquí, llama a Elías.
36. Y corrió uno, y empapando una esponja en vinagre, y poniéndola en una caña, le dio a beber, diciendo: Dejad, veamos si vendrá Elías a quitarle.
37. Mas Jesús, dando una grande voz, expiró.
38. Entonces el velo del Templo se rasgó en dos, de alto abajo.
39. Y el centurión que estaba delante de él, viendo que había expirado así clamando, dijo: Verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios.
40. Y también estaban algunas mujeres mirando de lejos; entre las cuales estaba María Magdalena, y María la madre de Jacobo el menor y de José, y Salomé;
41. las cuales, estando aún él en Galilea, le habían seguido, y le servían; y otras muchas que juntamente con él habían subido a Jerusalén.
42. Y cuando fue la tarde, porque era la preparación, es decir, la víspera del sábado
43. José de Arimatea, senador noble, que también esperaba el Reino de Dios, vino, y osadamente entró a Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús.