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Matthew
John 18:24-24 | Index | Mark 14:54-72

Mateo 26

58. Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del sumo sacerdote; y entrando, estaba sentado con los criados, para ver el fin.
59. Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregarlo a la muerte;
60. y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se llegaban; mas a la postre vinieron dos testigos falsos
61. que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el Templo de Dios, y en tres días reedificarlo.
62. Y levantándose el sumo sacerdote, le dijo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?
63. Mas Jesús callaba. Respondiendo el sumo sacerdote, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.
64. Jesús le dijo: Tú lo has dicho; y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo del hombre sentado a la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.
65. Entonces el sumo sacerdote rasgó sus vestidos, diciendo: Ha blasfemado; ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia.
66. ¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: Culpado es de muerte.
67. Entonces le escupieron en su rostro, y le dieron de bofetadas; y otros le herían con las varas
68. diciendo: Profetízanos, oh Cristo, quién es el que te ha herido.
69. Y Pedro estaba sentado fuera en el patio; y se llegó a él una criada, diciendo: Y tú con Jesús el Galileo estabas.
70. Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
71. Y saliendo él a la puerta, le vio otra, y dijo a los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno.
72. Y negó otra vez con juramento: No conozco al hombre.
73. Y un poco después llegaron los que estaban por allí, y dijeron a Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu habla te hace manifiesto.
74. Entonces comenzó a imprecarse, y a jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.
75. Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliendo fuera, lloró amargamente.