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Ecclesiates
Ecclesiastes 9:1-18 | Index | Ecclesiastes 11:1-10

Eclesiast├ęs 10

1. Las moscas muertas hacen heder y dar mal olor al ungu╠łento del perfumador; así una pequeña locura, al que es estimado por sabiduría y honra.
2. El corazón del sabio está a su mano derecha; mas el corazón del loco a su mano izquierda.
3. Y aun mientras va el loco por el camino, le falta cordura; y dice a todos, que es loco.
4. Si el espíritu del señor se exaltare contra ti, no dejes tu lugar; porque la mansedumbre hará reposar grandes pecados.
5. Hay otro mal que debajo del sol he visto; como salido de delante del gobernador por yerro:
6. La locura está colocada en grandes alturas, y los ricos están sentados en lugar bajo.
7. Vi siervos en caballos, y príncipes que andaban como siervos sobre la tierra.
8. El que hiciere el hoyo caerá en él; y al que aportillare el vallado, le morderá la serpiente.
9. El que mudare las piedras, tribulación tendrá en ellas; el que cortare la leña, en ella peligrará.
10. Si se embotare el hierro, y su filo no fuere amolado, hay que añadir entonces más fuerza; pero excede la bondad de la sabiduría.
11. Si mordiere la serpiente no encantada; no es más el lenguaraz.
12. Las palabras de la boca del sabio son gracia; mas los labios del loco lo echan a perder.
13. El comienzo de las palabras de su boca es locura; y el fin de su charla nocivo desvarío.
14. El loco multiplica palabras, y dice: no sabe hombre lo que será; ¿y quién le hará saber lo que después de él será?
15. El trabajo de los locos los fatiga; porque no saben por dónde ir a la ciudad.
16. ¡Ay de ti, tierra, cuando tu rey es niño, y tus príncipes banquetean de mañana!
17. ¡Bienaventurada, tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles, y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas, y no por el beber!
18. Por la pereza se cae la techumbre, y por flojedad de las manos se llueve la casa.
19. Por el placer se hace el convite, y el vino alegra los vivos; y el dinero responde a todo.
20. Ni aun en tu pensamiento maldigas al rey, ni en los secretos de tu cámara maldigas al rico; porque las aves del cielo llevarán la voz, y las que tienen alas harán saber la palabra.